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CATEGORÍA: Imágenes

formentera

     Formentera está rodeada de horizonte. Es plana, baja. Cálida. Te invita a dejarte llevar, a juntar tu tierra con la suya. A compartir su horizontalidad.
     Y es así como la sientes especial. Cuando te hace sentir especial. Cuando, frente a cualquiera de sus horizontes, se te desmorona el mundo. El que tú habías ido creando hasta ahora y en el que no le habías dado tanta importancia al horizonte.
     El Sol es el único que se atreve a cortarlo. De hecho es el único que tiene ese poder. Y ahora que lo hace por segunda y última vez en el día, no puedo más que rendirme nuevamente, y aún con menor resistencia, a esta isla que me ha ayudado a entender que lo único que de verdad merece la pena vislumbrar en el horizonte es el Sol.

Y lo demás está fuera de lugar…

chicarosa

     Yo de verde, ella de rosa. Valerosa camina por el filo del acantilado. ¿Por qué me has esquivado? Eres quien me ha hecho escribir esto. Estos versos en prosa que hablan de que eres hermosa. Todo a pesar de la lejanía, la que insistes en marcar entre tú y mi agonía. Déjame observarte y no te alejes más convirtiendo esto en un arte. Que todo aquí es natural. Siéntate, allá, y siéntete. Que alguien, acá, se inspiró en ti, en tu hermosura y en nuestro silencio. Siéntelo como yo lo siento. Haré que desde aquí hasta allí te lo susurre el viento. Y a mí mientras tanto me habla el mar y me cuenta que esto ya está por acabar.

Y ahora te levantas y sigues el camino al faro…

     Cuando me he ido y he cerrado la puerta no entendía muy bien por qué estaba saliendo. No sabía si era porque buscaba algo o esperaba que ahí fuera pudiera ocurrir algo, sin más. Y lo que más me inquietaba era cómo me sentiría cuando volviera, dependiendo de lo que hubiera sucedido.
     Algunas mulatas y otras más oscuras intentaban cambiar mi destino. No saben que aún no lo conseguirán. No había nadie sentado en las sillas de mi alrededor pero esta vez la conversación me la dan desde en frente. Esta noche el alcohol es gratuito.
     No entiendo muy bien qué ha pasado esta noche de un miércoles cualquiera. Menos entiendo por qué pretendo entenderlo. Casi ni recuerdo qué pasó antes pero sé, que si fuera capaz, no lo terminaría de entender.
     Así que firmo este día con lo único que parezco entender, aunque ni siquiera sea mío. Lo dejo escrito en el suelo (que es de lo poco en lo que creo):

Cansado, el pensamiento, de sentir, y de pensar, cansado el sentimiento

     Témeme porque cuanto más callo, más necesito hablar. Témeme porque no sé si lo quiero todo o es que no quiero nada. Témeme porque soy caos. Témeme porque o soy demasiado o me quedo corto.


     Témeme porque soy un extremista reconocido que no entiende los grados entre un sí y un no, entre un hola y un adiós, entre querer y poder. Témeme porque temo, y porque me temo.

Témeme porque sólo busco aventureros…

     He viajado al norte y al sur. Ya he conseguido pisar cuatro de los cinco continentes y el quinto lo siento cercano. He viajado por muy diferentes motivos, con muy diferentes compañías y a través de muy diferentes medios.
     Lejos he sentido la distancia, he sentido melancolías de distintos sabores, también he sentido alegría, siempre algo de libertad y quizás hasta algún tipo de valentía.

Lanzarote

     Pero esta isla de la que pronto despegaré mis pies me ha ofrecido eso y mucho más, y en mucho mayor grado. Además me ha hecho ir más allá, hasta el punto de identificarme con ella. Por primera vez he sentido ser como lo que me rodea. Tan vivo y tan muerto, tan lleno y tan extremo como se muestra este trozo de tierra que se esforzó y se esfuerza por sobrevivir en alguna parte en medio del océano que la envuelve.
     No, aquí no habrá la grandiosa amalgama de placeres que ofrecen otros mundos. Pero sí reúne todos los requisitos básicos para que los dos mantengamos en secreto, más allá de cualquier colonización histórica y sus consecuencias en el presente, que una vez fui el conquistador conquistado de sus tierras y que, tanto ella como yo, guardaremos un pequeño hueco donde poder encajarnos de nuevo.

Ha nacido el espíritu Lanzarote…