Dame la dosis adecuada. Dame la dosis adecuada para que no me engañe, para que nunca me sienta decepcionado. Enséñame lo que quieras en este efímero desfile improvisado. Abre la boca y déjame entrar si lo creyéramos necesario o hasta permitámonos jugar a lo que ya no juegan los niños.
Pero siempre con la chispa adecuada…

