PERSONAL BLOG FOTO VÍDEO ESCAPARATISMO ILUMINACIÓN OTROS
MES: 05/2010

     He vuelto a dormir con un fantasma y creo que me conformo con lo que me ofrece. He vuelto a hacerlo y creo que ya ni te espero. He vuelto a querer más, siempre he querido más, y creo que ahora más que nunca sólo espero menos.
     He vuelto a darme la vuelta. He vuelto a dar vueltas. He vuelto a volver y de tanto volver y de tantas vueltas sólo sé que ya todo está demasiado revuelto.
     He vuelto a encontrarme tan perdido como siempre pensé que nunca ocurriría. He vuelto a pensar. He vuelto a imaginar. He vuelto a verlo todo claro.

Que tras muchas vueltas, ya sólo puedo volver de nuevo…

     A un metro de distancia te escribo esto sin que lo sospeches. Nunca sabrás que esto iba dirigido a ti, porque ni siquiera nunca sabrás quién ni cómo soy.
     A sólo un metro de distancia y ni nos miramos por miedo a que nos volvamos a lastimar de vergüenza. Y aquí, aunque en movimiento, termina nuestra breve historia que nunca existió.

Se abre la puerta…

     Sentado, observando el tiempo que me observa y que pasa de largo tras generar este momento en el que ahora estoy aquí sentado.
     Tumbado, cierro los ojos deseando que el tiempo me desee lo suficiente y así convencerme de que merezca la pena no estar más tumbado.

Levantado…

- You’re the first person I’ve lost where it cost me something. That’s why I haven’t been with anyone since.
- Nobody?
- It’s too scary, the thought of screwing it all up again.
- You’ll find somebody.
- That is so not the answer… You know what I think?
- About what?
- I don’t know, life.
- What?
- I think it’s all about timing. I think timing is everything.

- I think you might be right

     Una vez sentí que no pertenecía a ningún lugar. Sentí que nunca pertenecería a nadie. Y, más aún, ese sentimiento se dilató tanto que llegué a convencerme de que nunca había pertenecido a nada. Un sinsentido tan descomunal que lo único que parecía resultar coherente es que así fuera.
     Esa misma vez sentí que nada tendría solución. Que podría no existir solución porque quizás el problema es que no existiera problema. Y, siendo consciente de ello, no supe por dónde abordarlo. Sólo sé que sentía. Para bien o para mal. Del derecho o del revés o cómo fuera que estaba ocurriendo.

Y ya no sabía si tan siquiera quería sentir…