El envoltorio lo cubría, sí, pero no quedaba tan justo como para definir lo que guardaba. Podía ser un elefante, un sombrero o todo un evento, pero desde fuera nadie lo podría saber porque de esa manera perdía su forma.
Y eso no me gustaba…
El envoltorio lo cubría, sí, pero no quedaba tan justo como para definir lo que guardaba. Podía ser un elefante, un sombrero o todo un evento, pero desde fuera nadie lo podría saber porque de esa manera perdía su forma.
Y eso no me gustaba…