Hay días y noches,
y hay días oscuros
y hay noches claras.
Hay días en los que me siento y entonces siento que siento que el futuro ya me haya pasado. Hay noches en las que el pasado se convierte en presente y así el presente deja de estarlo.
Pero hay tantos días como noches. Tantas noches como días. Tantos recuerdos como alegrías. Tontos alegres que dan envidia. Vivir al día con alegría. La misma alegría por que acabe el día. Así la noche es como llega bien venida. Tan clara como el día. Tan buena con o sin compañía. Y con la noche llega siempre algún tipo de despedida. Transcurre a su medida, mientras te da la mano que con los ojos cerrados le coges. Morfeo puede con su poder y te brinda puro goce.
Buenas noches, buenos días…

