Me dijo que el enamoramiento era una forma más de enajenación humana. Aún lo recuerdo. Me sonó a locura, y más viniendo de una persona presuntamente cuerda [luego me di cuenta de que nunca había conocido el amor y que tampoco era una persona demasiado sensata].
Y ahora me pregunto si estoy loco. Y ahora se preguntan si están locos, si lo que hacen tiene sentido. Y ahora todos nos preguntamos si estamos locos o hasta qué punto podemos estarlo. Y no tengo otra contestación que, sí, que todos lo estamos.
Que, en realidad, el más loco de todos es el que menos lo esté…

