PERSONAL BLOG FOTO VÍDEO ESCAPARATISMO ILUMINACIÓN OTROS
MES: 08/2009

No matter how they toss the dices…

     Hoy lo que me importa no ocurre aquí. Ni si quiera ocurre cerca. Se trata de un incendio cuyo humo ni veo y sólo me mantengo ocupado en pensar si se reavivará o extinguirá. Y en esta incertidumbre es en la que tengo que vivir… y hasta dormir. Y así creo que tendré que pasar días y días. Esperando que ese incendio se propague hasta aquí a cualquier velocidad, pero que llegue y me abrase. O por el contrario, y tristemente, amaine hasta extinguirse allá donde hoy está teniendo lugar. Entonces me quedaré sentado, esperando con la mejor de mis caras pero algo decepcionado y desesperado.

Mi confianza está depositada en los nuevos vientos…

     Él habla de su religión y de cosas sagradas y a mí me resulta cuanto menos curioso que una divinidad, aunque terrestre, pueda rezar a algún ente celestial. Y es que a mi parecer quedan pocas cosas por venerar en este mundo más que actitudes y empeños como los suyos.
     Hablo del Doctor Pedro Cavadas, una persona con algo más que nombre, apellido y un título con el que ejercer. Hablo de alguien que devuelve la vida a gente que aún no había muerto. Alguien a quien la palabra mérito se le queda pequeña.
     Andamos justos de héroes en estos tiempos que corren. Yo me conformaré con coleccionarlos ya que no todos podemos aspirar a tener nuestro puesto en ciertos olimpos.

Y por supuesto el Doctor Cavadas está en mi desolada colección…

     Una edificación sin columnas no será duradera. Consiste en construir algo que de una manera u otra nos guarde, algo que sea simplemente funcional. Funcional y en principio efímero. Incluso cercano al concepto de “usar y tirar”.
     No se trata de derrochar materia. Tampoco de conformarse con sucedáneos de lo que realmente necesitamos. Vivir de placebo mas vivir. Hasta, por qué no, llegar a emborracharse de él. Buscar arquitectos que estén dispuestos a edificarnos nuestra casita de trashumantes. Y que nos ayuden a mantenerla hasta el momento de moverse a un nuevo lugar, comenzando así una nueva etapa tan duradera como duradero sea nuestro nuevo hogar.

Ponga un arquitecto en su vida…

     En una noche como esta te pido que tus lágrimas se conviertan en mis deseos. Que las miradas, las voces y los gestos se encarnen y nos hagan reencarnarnos en nosotros mismos, dándonos más oportunidades de todo. Te pido y no es por pedir. Te pido la paz que hay dentro de la guerra, la cordura que guarda la locura, los cortos puentes que unen las largas distancias y te exijo el entendimiento incluso sin traducciones.

Sólo te pido poder pedirte menos…