PERSONAL BLOG FOTO VÍDEO ESCAPARATISMO ILUMINACIÓN OTROS
MES: 05/2009

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia

     ¿Y si existiera la más remota posibilidad de que el mundo (o el mundo de cada uno) se acabara dentro de los próximos 108 minutos? ¿Y si aún quedara menos? Entonces, ¿qué? ¿Qué sería de nosotros? ¿Haríamos algo para evitarlo?
     Y si descubrieramos la fórmula para reactivar la cuenta atrás, ¿cuidaríamos de que no llegara a su fin a pesar de no entender bien por qué lo estamos haciendo? ¿Qué cambiaría si tuvieramos en nuestras manos y bajo nuestra capacidad de persistencia el intentar que el mundo (o el mundo de cada uno) no acabara? ¿Aprovecharíamos el tiempo igual?
     ¿Y si, después de todo, fueramos conscientes de que exista otra posibilidad paralela que defienda que pueda acabarse el mundo (o el mundo de cada uno) independientemente de lo mucho que podamos hacer para conseguir que esa cuenta atrás nunca acabe? ¿Seguiríamos con nuestro empeño?

Y, si realmente eso es así, ¿estamos apretando algún botón…?

     45 pelotas y sólo una de ellas es la que cuenta. Quizás hoy no quiera jugar y eso no significa más que quizás hoy no quiera jugar. Pero aún así lo digo claro, love me, please, love me, je suis fou.
     Comida basura y pensamientos basura. De vez en cuando necesarios, siempre reemplazables. Y de nuevo el túnel por el que todos marchamos. Más miradas cruzadas. París, la ville des romances. Y, ésta, ¿dónde queda?
     Cambio: 0,01€. Parece que los cambios sean baratos. Y ahora toca encender. Mejor, toca tocar para encender. Encender lo que está apagado. Apagado porque alguien lo apago. Lo tocó y apagó. Apretó el botón. El mismo que apaga y enciende. Y, en este caso, el mismo que enciende y apagará. C’est la route.

Le atendió: cajero4. Gracias por su visita

     No eres más que un fantasma de lo que no fue y de lo que pudo haber sido. Eres el vacío de una caja confeccionada al detalle. Pero, eso, puro y duro vacío que no cumple ninguna función útil.
     Hasta este punto, hasta lo que se ha terminado convirtiendo en aquel punto de lo lejos que ya queda. Y aquí estamos, qué sarcástica ironía. Después de tanto tiempo y por capricho del destino volvemos a estar a sólo unos metros y sin embargo me siento más lejos de ti de lo que nunca me he sentido desde que te conozco. Porque, sí, parece que hemos dado el giro completo y ahora, otra vez, volvemos a ser unos desconocidos.

Lo que quizás siempre fuimos…

     Témeme porque cuanto más callo, más necesito hablar. Témeme porque no sé si lo quiero todo o es que no quiero nada. Témeme porque soy caos. Témeme porque o soy demasiado o me quedo corto.


     Témeme porque soy un extremista reconocido que no entiende los grados entre un sí y un no, entre un hola y un adiós, entre querer y poder. Témeme porque temo, y porque me temo.

Témeme porque sólo busco aventureros…