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MES: 05/2009

     Observaba a la gente como el médico analiza a su paciente. Siempre estaba rodeado y eso le había convertido en un especialista. Un solitario especialista de la sociedad.
     Llegó hasta ese punto con el tiempo. Se dio cuenta de que nadie le correspondería y, aunque nunca terminara de perder la esperanza de encontrar a alguien que hiciera añicos su teoría, decidió matar el tiempo de alguna manera. Así es como comenzó con esa especie de estudio observatorio de los que le rodeaban. Aunque ya no pretendiera sacar ninguna conclusión definitoria, para eso sí que no le quedaba esperanza.

Pero, eso, mientras tanto se mantenía ocupado…

     Nadie le conocía pero todo el mundo le identificaba como el hombre triangular. Imposible que pasara desapercibido, imposible no reconocerle.
     El hombre triangular quería pasar al popular estado cuadriculado y eso era lo que más sorprendía a quienes lo observaban en sus intentos. Sin saber más de él que su naturaleza triangular, los demás nunca confiaron en sus esfuerzos. Nadie apostó por que consiguiera su propósito y seguramente eso es lo que le hacía más triangular en la sociedad.
     Hoy he vuelto a ver al hombre triangular. Creo que le he visto un ángulo más. Quizás esté más cerca que nunca de pasar al estado cuadriculado.

¿Decidirá dejar algo de su triangularidad…?

     Puedes pretender ser independiente. Vivir prácticamente solo sin intención de compartir el tiempo más que de vez en cuando y cuando sea necesario.
     Puedes ser un ermitaño radical y recluirte en el más perdido de los montes, por donde nunca pase nadie. Y vivir de ti y de lo tuyo. Y de lo que hagas tuyo aunque no lo sea.
     Puedes intentarlo e incluso conseguirlo, pero no somos así. Estoy seguro de que somos nosotros tanto como vosotros y hasta ellos. Hoy lo he oído y aquí lo dejo.

Sólo sobrevivirás mientras alguien te quiera de verdad

     Si pedaleo, avanzo. Si le doy más fuerte, avanzo más rápido. Si escucho música tranquila, me relajo. Pero si escucho música más rítmica, me animo. Si muevo los pies y el resto del cuerpo, resulta que estoy bailando. Y si en cambio me tumbo y ni me esfuerzo ni pienso en nada, termino durmiéndome.
     Y todo es así de sencillo. Sin más complicación que la naturaleza de la causa y su efecto. Siempre cabalmente.

Pero, ¿y cerrar los ojos y seguir viendo…?

     Cuando me he ido y he cerrado la puerta no entendía muy bien por qué estaba saliendo. No sabía si era porque buscaba algo o esperaba que ahí fuera pudiera ocurrir algo, sin más. Y lo que más me inquietaba era cómo me sentiría cuando volviera, dependiendo de lo que hubiera sucedido.
     Algunas mulatas y otras más oscuras intentaban cambiar mi destino. No saben que aún no lo conseguirán. No había nadie sentado en las sillas de mi alrededor pero esta vez la conversación me la dan desde en frente. Esta noche el alcohol es gratuito.
     No entiendo muy bien qué ha pasado esta noche de un miércoles cualquiera. Menos entiendo por qué pretendo entenderlo. Casi ni recuerdo qué pasó antes pero sé, que si fuera capaz, no lo terminaría de entender.
     Así que firmo este día con lo único que parezco entender, aunque ni siquiera sea mío. Lo dejo escrito en el suelo (que es de lo poco en lo que creo):

Cansado, el pensamiento, de sentir, y de pensar, cansado el sentimiento