Existe la profesión de prostituta pero no es de esas putas de las que hablaré esta noche. Apelo a esas putas que somos todos como víctimas de nuestra condición humana. Me refiero a las putas más dañinas, de las que nadie se salva. Puedes ser domador o domado… pero siempre afectado.
Son las putas que te camelan y engañan, te hieren y hasta te dejan al borde del precipicio. Son putas de calidad en su tarea independientemente de su economía. Son putas de apariencia más o menos inteligente pero siempre efectivas. Putas que no saben lo putas que son. Pero lo son. Putas o muy putas, pero putas.
Y al final la puta es la menos puta…



