PERSONAL BLOG FOTO VÍDEO ESCAPARATISMO ILUMINACIÓN OTROS
MES: 07/2008

     Sabina encontró muchas opciones de vida sobre las que elegir pero yo tengo las mí­as propias de las que, entre muchas otras, nombrarí­a:
     Trotamundos sin más. Funcionario de prisiones. Piloto de vuelos transoceánicos. Sexador de pollos. Presentador del prime time televisivo a nivel nacional. Misionero en algún rincón de ífrica. Superstar musical. Drogadicto en alguna comuna hippie. Publicista en Tokyo. Médico con vocación. Actor porno. Profesor de español en el extranjero. Surfero en Australia. Auténtico monje budista nepalí­. Becario en la Casa Blanca. Pescador en el Mediterráneo. Modelo sin comparación. Poeta natural. Jardinero en Hollywood. Diseñador gráfico. Un parado mantenido. Un negro literario. Guí­a turí­stico en Grecia. Un descarado. Oficinista en el Empire State Building.

Y, como no, la del pirata cojo

     Me gustarí­a mantener el más absoluto silencio y dejar sorda a la humanidad. Me gustarí­a no hacer nada y sentir que ya lo he hecho todo. Me gustarí­a que el verano no supusiera invernación de ninguna de las maneras. A veces me gustarí­a que el futuro presentado ya hubiera pasado. Me gustarí­a que todo me gustara. Me gustarí­a comprender que a veces la compañí­a te deja solo y entonces sentirme acompañado por la soledad. Me gustarí­a conseguir entenderlo todo y así­ tener la mente completamente vací­a.

Me gustarí­a mentir y decir que digo siempre la verdad…

     La independencia no lleva corona ni consiste en alejarse de los padres ni en fundar un paí­s en un territorio que antes tení­a otro nombre ni nada parecido. Seamos realistas, la independecia es pura ficción, una falacia que alguien inventarí­a en algún momento para convencer a la gente de que merece la pena esforzarse para conseguir ser totalmente independiente de lo que no quieres depender. Mentira. Imposible.
     Y ahora me centro en la dependencia que crean las necesidades, para mí­ la mejor dentro de su género. Somos masocas o simplemente imbéciles pero el caso es que, si no tenemos la necesidad, la creamos. Porque la adicción es sólo la repetición de un acto que por sí­ mismo no causa ningún tipo de daño. Aunque si quieres sopa por qué motivo no vas a poder tomar dos cazos.

El problema es cuando no tienes cazo… o ni siquiera sopa…

     He despertado porque ya era inútil seguir soñando. Y me he levantado con el sabor de haber vomitado algo que seguramente no llegué a digerir. Y no sé si me encuentro mejor o peor. Pasar de lo abstracto a lo limitado, donde todo es tan perfecto como uno mismo quiera verlo a encontrarse con la realidad dada por unos u otros.
     Me siento descolocado. Desequilibrado. Cansado y fatigado. A veces aburrido. Algo decepcionado y cabreado. Bastante aturdido. Pero a la vez me muestro todo lo firme e í­ntegro que puedo porque, a pesar de todo, no lo llevo nada mal. Ja, yo, que fui lo más gris que pude entender, ahora, lo reconozco, soy un extremista. Y tendré y tendrán que vivir con ello.

Sin bombas

     Atento, piensa en qué momento la verdad y la locura se encuentran. Empieza por, ¿qué es la verdad? ¿Y qué es la locura? Y, ahora, ¿en qué momento la verdad y la locura se encuentran?

¿Ya…?