No wonder our perception of beauty is distorted…
No wonder our perception of beauty is distorted…
La riqueza de verdad no tiene precio.
Ni se compra. Ni se vende…
La libertad de todos y cada uno puede quedar menguada por la presencia de cualquier otro individuo. Que tú seas influye en que yo sea y viceversa. Y hasta dónde llegar a veces depende del espacio vital que se necesite.
Y es que más allá de las barreras y territorios que marcamos físicamente, existen unos márgenes de libertad que nos permiten actuar frente al mundo. Que nos permiten ser nosotros mismos. A veces demasiado egoistas, pero siempre intentando defender la causa propia.
Porque siempre lucharemos por ser lo que queremos ser y nunca sabremos si de verdad lo conseguiremos. Porque siempre lucharemos por entender qué es lo que queremos ser y quizás nunca lo lleguemos a entender. Tan fácil como hacer lo que se quiere en cada momento y en cada lugar. Tan fácil como ser uno mismo más allá de los demás.
Tan fácil…