Hoy ya sólo quedan 19 dí­as para que vuelva a España y en el profundo aburrimiento (voluntario, por otro lado) que estoy sufriendo entre ayer y hoy, intento planear qué hacer con estas últimas semanas que me quedan en Japón. Me gustarí­a despedirme con un pequeño viaje en solitario con el dinero que me queda por cobrar de unos cuantos trabajos que he hecho últimamente. Estas son las opciones por orden de interés teniendo en cuenta que la primera ya esta decidida:

  • Monitor en campamento para niños en Nasu, en la prefectura de Tochigi (y no busquéis Nasu en wikipedia porque sale otra cosa…): Sólo durante 4 dí­as y es una forma directa, fácil y entretenida de ganar un dinero.
  • Islas de Izu: Un archipiélago de menos de 10 islas volcánicas (la mayorí­a aún en actividad) que oficialmente pertenecen a Tokyo y que todaví­a no han sido explotadas al turismo. Prácticamente todo gratuito: playas, hiking, aguas termales y alojamiento en campings (aunque aún me tendrí­a que hacer con una tienda de campaña). El mayor gasto serí­a el traslado desde Tokyo y hasta Tokyo en barco que no es tanto pero la verdad o me doy prisa o me quedo sin billete porque para la mayorí­a de dí­as ya no quedan… pero sin tienda no puedo ir porque no me puedo pagar alojamiento…
  • Kyushu y el sur en general: En Kyushu sólo he visitado Nagasaki y consistió en un breve homestay de 3 dí­as. Por eso queda mucho por ver (aunque realmente ahora mismo no sé qué es lo más interesante…). En cualquier caso, ir a Kyushu es sólo una excusa para visitar Yakushima, una isla patrimonio de la humanidad en la que está basada La princesa Mononoke y desde la que sólo se puede llegar desde Kyushu. La idea serí­a usar el seishun 18 kippu (con el que puedes viajar desde las 00h a las 24h de un dí­a en todos los trenes locales que quieras) y llegar tranquilamente hasta allí­ por unos 2500 yenes…
  • El Tohoku: Es la zona Norte de la isla principal de Japón en la que nunca he estado y a pesar de que parece ser que tiene cosas interesantes… nunca me ha llamado la atención lo suficiente. Podrí­a ir con el mismo billete a base de trenes locales y con paciencia.
  • Nada: Otra opción serí­a quedarme en casita en Tokyo y aburrirme de una forma no mucho más barata que lo que me cuesta viajar.

Se valoran las opiniones…