Después de meses viviendo aquí­ y ahora que empieza a hacer un clima más veraniego a pesar de que amenacen con que se aproxima el periodo de lluvias, me doy cuenta de que Tokyo es más que único. Tan inmenso y tan personalmente impersonal. Tan japonés y tan occidental. Tan futurista y tan retro. La megalópolis de los contrastes donde a simple vista todo es anárquico y las diminutas casas de madera surgen de la nada dí­a a dí­a totalmente desordenadas bajo la sombra de inmensos rascacielos. Donde millones de personas no paran de ir de un lugar a otro con millones de propósitos diferentes. Donde nadie te conoce y a pesar de eso o por eso te respetan. Donde la organización domina al caos que según las circunstancias deberí­a desestabilizar la situación.
     Y es que más de una docena de millones de habitantes le dan vidaa Tokyo y, si incluimos sus suburbios, alcanzamos prácticamente la misma población que la que vive en todo el territorio español. Lo que se resume en 5.655 personas por kilómetro cuadrado. La ciudad más poblada del mundo.

Tokyo tower y templo Zojoji

Tokyo

Shibuya

Harajuku

Ikebukuro

Asakusa

Ueno

Odaiba

Tokyo…