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MES: 12/2005

コープス・ブライド

     Ayer fue la primera vez que fui a un cine japonés. Querí­a ver “La novia cadáver” de Tim Burton pero ya no la hací­an en todos los cines así­ que tuve que ir a un pequeño cine en Shinjuku. Cuando llegamos nos dijeron que no quedaba entradas para ninguna sesión de la tarde a no ser que “quisieramos verla de pie”. Suena a broma pero era verdad. Nos daban la oportunidad de verla de pie así­ que, curados de todo tipo de espánto japonés, no dijimos que no. Después de salir y entrar al edificio por diferentes salidas y entradas, encontramos la sala correcta e hicimos la cola para comprar las entradas. La gente ya tení­a entradas en la mano porque se pueden comprar con antelación en cualquier convenience store, pero nosotros no lo habí­amos hecho. Al llegar a la puerta de la sala compramos nuestras entradas en una máquina expendedora por el “módico” precio de 1.500 yenes o unos 10€ (gracias a ser estudiantes).
     Cuando me dijeron que tení­a que verla de pie me imaginé una sala de cine europea en la que te puedes sentar en los pasillos o en algún sitio… pero no. La sala no era una sala sino una habitación. No serí­a más grande de 10m², sin inclinación y la pelí­cula no se proyectaba sino que se veí­a en una pantalla de televisión de estas gigantes que tanto se estilan en Japón. Así­ que ahí­ aguantamos casi dos horas de pie al fondo de la sala… Por lo menos no eramos los únicos pardillos porque habrí­a tanta gente de pie como sentada.
     Eso sí­, la pelí­cula era en inglés con subtí­tulos en japonés así­ que me pude enterar. Claro que no por los subtí­tulos porque, si de normal ya serí­a bastante complicado, fue aún más difí­cil por la extraña tipografí­a empleada. También es verdad que, aunque la pelí­cula hubiera sido en suahili y no hubiera entendido nada, hubiera merecido la pena sólo por ver la imagen que consiguen con unos cuantos muñequitos y unos muchos ordendores.

A la próxima iré a un cine normal…

     Kamakura es una visita indispensable para cualquiera que visite Tokyo y tenga el tiempo necesario. Sólo se tarda menos de una hora en llegar desde el centro de Tokyo así­ que se puede ir y volver en el mismo dí­a. Kamakura es un pueblo costero rodeado de templos y bosques llenos de historia. Destaca el famoso Gran Buda con más de 13 metros de altura y 121 toneladas de peso y creado en 1252. Sin duda la mejor época para visitar Kamakura es ésta, en pleno otoño. Mires donde mires puedes ver el 紅葉 (o momiji) que son las hojas de colores cálidos (a veces demasiado cálidos) tan caracterí­sticas del otoo japonés.

El gran Buda

El gran Buda

Otoño

Historia arquitectónica

Oceano Pací­fico

Quiero volver para comparar las estaciones…