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MES: 10/2005

     En Japón hay millones de ofertas de trabajos temporales (アルバイト [Arubaito] o バイト [Baito]) perfectas para estudiantes porque, al haber tantas posibilidades, se puede elegir cualquier tipo de actividad y de horario. Lo más normal (al menos por los estudiantes japoneses o extranjeros que yo conozco) es trabajar un dí­a a la semana durante varias horas seguidas. Dependiendo del puesto y de las horas en que se trabaje, se suele pagar entre 800 y 1.200 yenes por hora (algo así­ entre 6 y 9 euros la hora). Teniendo en cuenta que aquí­ la mayorí­a de supermercados y restaurantes están abiertos las 24 horas del dí­a o en su defecto más de 15, existen muchos turnos para elegir y lo normal es que cuanto más extraña sea la hora mejor pagado será el trabajo.
     Personalmente, aún no me atrevo a ponerme de cara al público por mi nivel del idioma (teniendo en cuenta que aquí­ un trabajador de cara al público tiene que seguir todo un ritual [en España se podrí­a ser camarero, cajero, dependiente, etc sin abrir la boca en toda la jornada laboral pero aquí­ eso es inconcevible...]). Así­ que he estado buscando trabajos que se ciñan a mi situación como extranjero (español) en Japón. Por eso he ido a varias agencias de imagen para publicidad, cine y fotografí­a (y las que me quedan por ir) que suelen buscar gente occidental de las cuales me han llamado ya un par de veces aunque nunca he podido decir que sí­ porque lo que me ofrecí­an era para dí­as con demasiadas clases para perder (las faltas en la universidad se contabilizan).
     Mi segundo cartucho es el de clases privadas de español. Nada me puede ser más fácil y ameno que hablar en mi idioma materno y cobrar por ello 3.000 yenes la hora (poco más de 20€). Si mi inglés fuera nativo tendrí­a muchas más ofertas de trabajos serios pero como es el español… pues tengo mucha demanda de clases particulares de español (no hay que olvidar que los latinos estaremos eternamente de moda…) a un precio de “idioma exótico”…

Lo único malo es que la primera clase ha sido gratis…


You fit in with:
Spiritualism

Your ideals are mostly spiritual, but in an individualistic way. While spirituality is very important in your life, organized religion itself may not be for you. It is best for you to seek these things on your own terms.

40% spiritual.
100% reason-oriented.

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Es posible que tenga algo de razón…

     Reeditado (hay quien no lo entiende): Tras contestar a las preguntas, me han colocado en un lugar de esa tabla que han marcado con una especie de estrella. Mi sitio estarí­a abajo a la derecha dentro de la etiqueta de “Spiritual”, entre la razón y la espiritualidad.

Agua...

     Si tenéis especial interés podéis usar este conversor para saber exactamente cuánto cuestan las botellas de agua mineral en un supermercado cualquiera de Japón como es el de la foto. Si no os apatece abrirlo podéis imaginar que los precios que se ven están en las antiguas pesetas aunque en realidad habrí­a que sumarle un poco más…
     En cambio, podrí­a poner una foto de los estantes de las miles de bebidas refrescantes, gaseosas, energéticas, tés y demás (en España no hay a penas variedad comparado con lo que hay aquí­) y al comparar parecerí­a que el lujo sea el agua… De hecho muchas son de importación y vienen desde Europa u otros lugares con manantiales internacionalmente famosos.

Si la coca-cola es mucho más barata prefiero beber…

     Desde que llegué a Japón hace ya más de un mes, no habí­a salido de Tokyo y tení­a que aprovechar el pequeño puente de tres dí­as que tení­a este fin de semana por ser el dí­a de la fundación de Waseda. Cualquier sitio me valí­a así­ que organicé con unos amigos una excursión de un par de dí­as al lago Kawaguchi. Nos lo habí­an recomendado por sus paí­sajes y porque, en teorí­a, podrí­amos tener hermosas vistas del Monte Fuji.
     El lago Kawaguchi es uno de los cinco que forman el Parque Nacional de los Cinco Lagos, en la prefectura de Yamanashi. Toda esta región es bastante turí­stica y, depediendo de la estación del año, se explotan diferentes actividades desde picnics a la orilla de los lagos hasta pesca, esquí­ acúatico y sobre nieve y patinaje sobre el lago helado. Pero además de todo esto, el encanto que tiene esta zona es que tienes el inmenso Monte Fuji siempre de fondo y siempre que las nubes lo permitan.

Vista del Monte Fuji desde el lago Kawaguchi

Pesca en el lago Kawaguchi

Vista del lago Kawaguchi

Vista del lago Kawaguchi

Vista nocturna del lago Kawaguchi

     Los demás lagos son: el lago Yamanaka, el mayor de los cinco; el lago Saiko, quizás el más tranquilo; el lago Shoji, el más pequeño y, por último, el lago Motosu, que pocas veces llega a helarse.

Seguro que haré más viajes a esta zona así­ que ya contaré más…

     Hoy podrí­a postear sobre la cantidad de cosas que he hecho teniendo en cuenta que cuando me he despertado no tení­a ningún plan para hacer en todo el dí­a (los miércoles no tengo clases). Podrí­a escribir sobre que haya ido a Roppongi para apuntarme a otra agencia de modelos para publicidad, pelí­culas, etc de esas que tanto buscan a occidentales. También podrí­a hablar de que he ido a la Embajada de España en Tokyo y no me han hecho demasiado caso porque estaba cerrada.
     Quizás preferirí­a contar que he vivido una de las sensaciones más impactantes desde que llegué: el simple hecho de subir en un ascensor… Era un edificio de oficinas de 41 pisos al que hemos subido sin ningún reparo, como si trabajaramos allí­ (lo cual era visiblemente falso). Los ascensores tendrí­an capacidad para unas 20 personas y tení­an televisión incluida. Pero lo más interesante de todo era subir hasta el último piso en cuestión de segundos y teniendo en cuenta que las paredes del ascensor eran de cristal… Para quienes trabajaban allí­ era un simple medio de transporte que les llevaba a sus oficinas o de vuelta al mundo real; y le daban la espalda a las vistas. Para mí­, una atracción que muy poco tiene que invidiar a cualquiera que esté dentro de un parque de atracciones; sentir un vértigo inevitable, una sensación de velocidad vertical… y una inmensa vista nocturna de Tokyo que es imposible de describir (no me gusta usar el adjetivo increí­ble porque creo que está demasiado desgastado pero es el que más le pega en este caso. Era algo que no podí­a asimilar incluso en el mismo momento en el que lo estaba viendo).

Concierto de sitar

     Podrí­a hablar sobre todo eso. Pero a pesar de todo, lo más curioso del dí­a ha sido el concierto gratuito de sitar al que he asistido por casualidad. Dos horas oyendo música hindú en directo con el sonido que sólo una iglesia consigue. Un sonido más que relanjante con el que he estado pensando en muchas cosas… pensamientos de esos que pocas veces alcanzamos porque nunca sacamos el tiempo necesario para pararnos y buscarlos.

Seí­smo 19-10-2005

     Pero, y esto es lo que lo hace más curioso, entre nota y nota y pensamiento y pensamiento… otro nuevo terremoto. Me ha parecido aún más fuerte y largo que el de hace tres dí­as porque era la misma sensación que estar en un barco. Todo el edificio con sus lámparas y vidrieras se moví­a y he vuelto a oí­r ese ruido tan caracterí­stico de los terremotos. Pero esta vez me ha costado más porque los músicos no han parado de tocar… Sus caras han cambiado y se miraban entre ellos. Durante un segundo parecí­a que iban a parar pero ciertas miradas han dejado claro que no estaban dispuestos a parar y sonreí­an mientras seguí­an tocando y miraban las lámparas colgadas del techo para saber cuando terminaba. Por su parte, el público parecí­a más preocupado pero aún así­ no han hecho más que seguir escuchando…

Es el poder de la música…